El amor está construido sobre las relaciones humanas de pareja. De entre los diferentes aspectos que componen esta interacción sobresale el descanso como uno imprescindible. Dormir bien y dejar dormir nos permite hacer frente de un mejor modo a los retos que se nos presentan en el día a día. La irascibilidad, la susceptibilidad, la ironía hiriente… son consecuencia en muchas ocasiones de un mal dormir y tener los nervios a flor de piel; sin embargo, saber pasar por alto pequeños desaires, olvidar o disculpar será más fácil si hemos dormirdo bien. Poner por delante el descanso, invertir tiempo y esfuerzo en mejorarlo, no tiene precio de cara a una relación duradera y estable; y aunque nos parezca llamativo, esto beneficiará positivamente en el entorno que nos rodea: hijos, familiares, relaciones laborales y disfrute de las amistades.
Leave a Reply